Correa saca plata del bolsillo de los ecuatorianos

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¿Cómo convertir un paquetazo económico en un supuesto plan de salud? El secreto lo tiene el gobierno de Ecuador que envió, el 30 de marzo, a la Asamblea Nacional, cuya mayoría controla, un proyecto Ley Orgánica para el Equilibrio de las Finanzas Públicas.

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Nadie escapa a la vocación impositiva de esta ley que los asambleístas deben examinar con carácter de urgente. No obstante, el gobierno hace esfuerzos inauditos por promocionarlo como un plan destinado a combatir el tabaco, los licores y las colas o bebidas con azúcar. Para reforzar su propaganda, asegura que solo captará $300 millones y ha convertido a los críticos de su proyecto en defensores de la nicotina, el alcohol y la sacarosa y de sus consecuencias nefastas para la salud.

El gobierno de Rafael Correa decidió así trasladar el ajuste económico directamente al bolsillo de los ecuatorianos. Esto muestra que las medidas adoptadas, hasta ahora –medidas que el Ejecutivo presentó como “creativas y que le han permitido mitigar el costo político– llegaron a un límite. Han consistido, principalmente, en usar el Banco Central para dar créditos al gobierno y respaldarlos con papeles emitidos por el Ministerio de Finanzas ($2.466 millones); incrementar la deuda externa (principalmente con China cuyo monto suma $6395 millones); eliminar obligaciones presupuestarias (el aporte de 40% del Estado al Instituto de Seguridad Social); recurrir a preventas petroleras y entregar un campo petrolero a Schlumberger que invertirá $4.900 millones durante 20 años y que adelantó $1.000 millones a este gobierno…

La dolarización no ha permitido devaluar y mantiene a Ecuador al abrigo del ajuste tradicional que incluye alta inflación, baja de salarios y costosas tasas de interés. El ajuste ha sido silencioso y se traduce en un enfriamiento paulatino de la economía con señales inequívocas en todos los campos: menos producción, desaceleración de ventas, desempleo, cierre de empresas, contracción de depósitos en el sector bancario, riesgo país alto, escasa inversión externa…Todos los semáforos están en rojo. El gobierno, que había sido el motor de la economía, debe hoy a funcionarios, proveedores y gobiernos locales. Y sin embargo no ajusta el gasto público de un Estado cuyo tamaño creció 20% del PIB desde que llegó Rafael Correa al poder en 2007, pasando del 25% al 45% actualmente.

Sin dinero, con un hueco fiscal que suma alrededor de 10 mil millones de dólares, según los expertos, el gobierno ecuatoriano no admite estar atravesando una honda crisis económica. De hecho la palabra crisis no hace parte de su vocabulario. Habla, a lo sumo, de bache. Y esto desde que el precio del barril de petróleo se desplomó.

Un gobierno sin fisuras, vanguardista, patriota, que camina en el sentido correcto de la historia, que concentra todos los poderes y creó uno, controlado por él, para representar la sociedad… Un gobierno que, además de autoelogios permanentes, se benefició y despilfarró la mejor bonanza petrolera de la historia del Ecuador, no acepta que su modelo económico es inviable. Por eso proliferan en Quito discursos cargados de sofismas que pretenden ocultar la realidad y las responsabilidades evidentes de un gobierno que ha desmantelado los mecanismos ortodoxos de manejo económico, incluyendo todos los fondos de ahorro.

El paquete de impuestos que discute la Asamblea envía mensajes equivocados en muchos sentidos. Ecuatorianos o extranjeros que salgan de Ecuador solo podrán sacar $1098 en efectivo. 15% sube la tarifa de telefonía fija y móvil prestada a las empresas, excepto si utilizan dinero electrónico para estas operaciones. Ya no se exoneran del impuesto ambiental a los vehículos de personas discapacitadas. Las pensiones jubilares están gravadas con impuesto a la renta…

Un tema preocupa sobremanera en este proyecto de Ley que debe ser votado hasta el 30 de este mes: el uso del dinero electrónico. El gobierno recurre e incentiva su uso. Ejemplos: la devolución de una parte del Impuesto al Valor Agregado (IVA) se hará por ese medio. Del anticipo del Impuesto a la Renta se excluirán los ingresos obtenidos y los costos y gastos realizados en dinero electrónico. Desaparece el impuesto para uso de tarjetas hasta $5000… Entre las explicaciones oficiales figura el aumento de liquidez en el sistema. Pero esto refuerza la sospecha, de algunos analistas, de que el gobierno quiere introducir, en los hechos, un bimonetarismo en Ecuador. No hay base real por ahora –si se analiza el monto marginal que representa el dinero electrónico en el sistema financiero– que sustente esa sospecha. Pero los expertos insisten en que el correísmo quiere imponer este medio de pago que inauguró en 2014 y al cual solo han respondido 53 mil personas de 500 mil esperadas. Se teme, además, que esta emisión no tenga respaldo alguno en el Banco Central que, en este momento, no cubre la liquidez de los bancos. El gobierno está aumentando los pasivos del Banco Central.

En definitiva, este proyecto, como dijeron dos economistas conocidos en Ecuador, Abelardo Pachano y Mauricio Pozo, al portal electrónico 4pelagatos.com, dispara mensajes incoherentes y equivocados para el mercado. Y se va contra el sector productivo porque lo desestimula, le quita liquidez y competitividad.

Correa hace pagar la factura de su modelo económico al sector productivo y a la sociedad. No somete, por puro cálculo político, el Estado voluminoso que creó a la gran dieta que impone la crisis económica.

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