Manuela Picq deja Ecuador voluntariamente

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Manuela Picq, destacada académica y periodista franco-brasileña que vive desde hace más de ocho años en el Ecuador, fue detenida violentamente mientras acompañaba a su pareja, el presidente de la Confederación Kichwa del Ecuador (Ecuarunari), Carlos Pérez Guartambel, en una protesta contra el gobierno de Rafael Correa, el 13 de agosto. En el Centro Histórico de Quito –como quedó registrado en un video de Diario El Comercio– un grupo de policías derribó a ambos y los separó, arrastrando a Manuela, mientras otros oficiales cubrían la escena con sus escudos para evitar que se siga documentando. Según contó Picq posteriormente, le dieron un toletazo en la cara que la dejó ciega de un ojo por varias horas.

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En un inicio se desconocía su paradero. Al igual que el de su compañero, Carlos Pérez Guartambel, y de los demás detenidos de esa nueva jornada de manifestaciones en Ecuador, donde desde junio se han dado masivas protestas contra el régimen en todo el país.

Luego se supo que Picq había sido llevada al Hospital Eugenio Espejo. Hasta allí llegaron colegas de la Universidad San Francisco, donde es profesora desde el 2012. También estuvieron en vigilia sus compañeros de militancia: indígenas y feministas; así como representantes de la embajada de Brasil y de Francia. Se temía que las autoridades deportaran a la periodista de la cadena árabe Al Jazeera esa misma noche.

Al día siguiente, en entrevista con RayuelaRadio.com, Manuela Picq denunció que desde su detención permaneció secuestrada, bajo custodia policial, sin conocer el delito del que se le acusaba y sin poder moverse libremente ni para ir al baño. Se denominó prisionera política del gobierno de Rafael Correa, y contó también que ese día (14 de agosto) después de haber sido trasladada a la Dirección de Migración en Quito, recibió un oficio emitido por la Unidad de Migración Coordinación Zonal 9 del Ministerio de Relaciones Exteriores, en el que se notificaba la cancelación de su visa (tipo 12 VIII, de intercambio cultural) sin dar explicaciones de la decisión. A partir de entonces inició en su contra un proceso por “estar en situación migratoria irregular en el país”. La audiencia fue aplazada hasta el lunes 17 de agosto.

Frente a las detenciones de líderes indígenas y manifestantes, quienes habían llegado hasta la capital del Ecuador para manifestarse contra el gobierno decidieron quedarse acampando en el Parque del Arbolito y anunciaron radicalizar la protesta. Ellos habían atravesado el país desde la provincia de Zamora en el sur hasta llegar a Quito, durante 10 días, en la denominada Marcha de la Dignidad convocada por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) y otras organizaciones sociales.

Hasta el parque donde acampaban, llegaron donaciones y muestras de solidaridad con el movimiento y con la detenida Manuela Picq, que siendo extranjera se había convertido en un símbolo de la protesta. En redes sociales, así como en medios de comunicación nacionales y extranjeros se desataron las voces de apoyo y presión para que se le dé un debido proceso y se impida su deportación. Las universidades San Francisco de Quito, Princeton de Estados Unidos (imagen a continuación) y la Asociación de Estudios Latinoamericanos también se pronunciaron para respaldar a la reconocida académica que ha hecho investigaciones en los campos de las relaciones internacionales, los movimientos sociales, feminismo, estudios indígenas, y estudios de la sexualidad.

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El Ministerio del Interior también difundió en un comunicado su propia versión del caso bajo el título Ciudadana extranjera con permanencia irregular en el Ecuador recibió apoyo de la Policía Nacional, asegurando que ella fue asistida por la Policía después de ser agredida por manifestantes. El boletín concluye que Picq se encuentra en Permanencia Irregular en el país e informa de su traslado al albergue para ciudadanos extranjeros en proceso de deportación, denominado Hotel Carrión.

Desde ese lugar, Manuela continuó desnudando irregularidades. “Le llaman hotel, pero funciona como cárcel. Estamos encerrados en cuartos y tenemos horarios de salida al patio (hoy dos veces media hora), horarios de comida (20-30 min.) y acceso de visitas restringido. Hoy nos prohibieron mirar por la ventana a los amigos que saludaban afuera. Varias veces impidieron entrar a mis abogados para firmar papeles o discutir mi caso”. En un texto que circuló por redes sociales, Picq, sabiendo que había llamado la atención no solo en el Ecuador sino también en el exterior, contaba que su caso no era el peor en ese “Hotel”, donde están detenidos otros extranjeros y que algunos de ellos han superado el tiempo permitido por la ley (3 meses). Manuela hizo una lista: “3 cubanos, uno 7 meses, los otros casi 4; un haitiano con problemas mentales (sufre mucho maltrato de los policías según sus compañeros), 8 meses; hay un ruso que tiene 7 meses; un rumano casi 3 meses; una filipina de más de 3 meses; aparentemente ya hubo un suicidio —era un cubano que llevaba casi un año acá, se ahorcó. La semana pasada había un hombre español enfermo y los policías no llamaron atención médica a pesar de repetidos pedidos— exasperado él se cortó el brazo para lograr atención médica… 10 puntos para coserle”. La periodista denunció también que muchos de ellos no tienen abogado: “Y quedan en un limbo jurídico, sin derechos, la vida nula de la que habla Agamben”.

Manuela ya había abordado en el pasado otros temas delicados para el Ecuador. Uno de los informes que redactó para la cadena Al Jazeera fue sobre el abuso sexual que Jorge Glas Viejó, padre del Vicepresidente de la República, cometió contra una niña de 13 años, dejándola embarazada, mientras era rector del plantel donde estudiaba la menor.

El 17 de agosto de 2015, los abogados de Manuela Picq, entre quienes se encuentra su propia pareja, Carlos Pérez Guartambel, no se mostraban muy optimistas. No habían conseguido una acción de protección en favor de su defendida y la deportación parecía inminente. Sin embargo, en la audiencia de esa tarde, la jueza Gloria Pinzas negó la deportación de la periodista franco-brasileña pues se evidenciaron anomalías en el caso y ordenó investigar a los funcionarios que elaboraron el parte policial que derivó en la cancelación de la visa de la Manuela Picq.

Después del veredicto, Manuela salió a saludar a la gente que había llegado para apoyarla y levantó los brazos en señal de victoria. Pero no se movió de allí, sin su compañero: “Con Carlos somos compañeros de lucha, de camino, nadie nos va a separar”, dijo al recuperar su libertad.

Organismos internacionales, pendientes del caso, denunciaron los abusos en el caso de la periodista y se congratularon con la decisión judicial. Thor Halvorssen, presidente de Human Rights Foundation, dijo: “Las agresiones, detención y amenazas de expulsión de Picq del Ecuador constituyen flagrantes violaciones a la libertad de expresión de la periodista, y tienen un efecto terriblemente amedrentador para la prensa local e internacional en el país”. “Con estas acciones, el mensaje de Rafael Correa es categórico: para los periodistas locales, represión, y para los internacionales, expulsión. Aplaudimos la valiente decisión de la jueza Gloria Pinza en un país donde la independencia del poder judicial se encuentra en estado de coma”.


 

“Vamos a continuar con la acción de protección en favor de Manuela”

JUAN PABLO ALBÁN. Doctor en jurisprudencia, catedrático y director del Consultorio Jurídico Gratuito de la USFQ. Especialista en Derechos Humanos.

La conducta de la juez Gloria Pinza, que resolvió el proceso de deportación de Manuela Picq, contrasta notablemente con la actuación de las juezas Paulina Sarzosa y otra juez de apellido Molina de la Unidad de Flagrancia de Quito que durante todo el día domingo (16 de agosto) se reusaron a recibir una acción de protección en favor de Manuela, y que terminamos sometiendo la mañana de ayer a la Oficina de Sorteos de Quito. Quiero pensar de manera optimista y suponer, porque estos hechos no se ven todos los días, que la doctora Pinza es una juez valiente, una persona fuera de lo común en este momento histórico de nuestra Justicia, dispuesta a tomar la decisión correcta en función de lo que la ley determina. Por cómo se desarrolló la audiencia, por la actitud del Fiscal en el marco de la audiencia, por la insistencia del Ministerio de Relaciones Exteriores de forjar documentos para justificar la cancelación de visa, por la actitud del Ministerio del Interior frente a estos hechos de negar su ocurrencia, de emitir comunicados también fraudulentos engañando a la sociedad sobre cómo fue tratada Manuela, por el forjamiento de partes policiales y demás; creo que estamos ante una juez que sale de lo ordinario y no frente a una orden de arriba. Quiero suponer que eso significa que de aquí en más los propios funcionarios van a empezar a darse cuenta de lo mal que se están manejando las cosas, de la forma en que se están violando nuestros derechos y van a tomar las decisiones que dentro de sus competencias corresponde para precautelar esos derechos.

Escucha la entrevista completa en:
RayuelaRadio.com

Vamos a continuar con la acción de protección en favor de Manuela. Pretendemos que se declare nula la actuación de la Cancillería en la cancelación de la visa. Si así fuera, la visa de Manuela sigue vigente hasta el 28 de agosto y en estos días tendríamos que gestionar un nuevo visado o la renovación del visado que ya tenía. Quiero suponer que precisamente por la serie de acciones ejecutadas por la Cancillería y el Ministerio del Interior han sido tan burdamente mal hechas que han quedado de manifiesto a los ojos de la sociedad ecuatoriana, ahora la Cancillería no va a bloquear la renovación de la visa o la obtención de un visado de categoría distinta.

En el desarrollo de mi alegato durante la audiencia solicité la investigación de los funcionarios que redactaron el parte policial y a quienes cancelaron la visa de Manuela Picq, en vista de que era patente que había una falsificación documental. Dado que el parte de detención es del 13 de agosto a las 19:58 e incluye en el texto la certificación que se emitió recién al día siguiente de cancelación de la visa. Entonces la policía tendría que predecir el futuro para saber que ese oficio de cancillería iba a emitirse a las 9:00 del día siguiente. La fiscalía tiene que investigar este hecho.


// ACTUALIZACIÓN – 20 de agosto 2015 // Más complicaciones para el caso de Manuela Picq

El 19 de agosto de 2015 la Jueza Gloria Pinza elevó a consulta ante el Ministro del Interior la sentencia que fue dictada en favor de la periodista franco-brasileña Manuela Picq. La Jueza resolvió en audiencia, el pasado 17 de agosto negar la deportación de Picq por considerar que se encontraron anomalías en el caso y ordenó investigar a los funcionarios que elaboraron el parte policial que derivó en la posterior cancelación de la visa de la periodista.

Sin embargo, en la sentencia que fue notificada por escrito a la defensa de la periodista, la Jueza ratificó su decisión pero solicitó lo siguiente: “Dando cumplimiento a lo señalado en los Arts. 28 y 29 de la Ley de Migración y Extranjería, elévese en consulta ante el señor Ministro del Interior, en el término de 3 días, para tal efecto la Actuaria de ésta judicatura proceda conforme a derecho”.

Esto llamó la atención de la defensa de Picq por considerar que dichos artículos citados en la Ley de Migración han sido derogados tácitamente por ser contrarios a la Constitución. En diálogo con Fundamedios, el abogado Juan Pablo Albán, experto en derechos humanos y a cargo de la defensa de Picq sostuvo que no cabía que la Jueza eleve a consulta al Ministro del Interior, ni tampoco que el Ministro haya solicitado revisar el expediente, como, según dijo, ocurrió en la tarde del 19 de agosto y que a su criterio es “muy grave”.

Además, la tarde del 20 de agosto, la jueza Paola Ayala rechazó la acción de protección para revocar la cancelación de la visa de Manuela Picq. Sin embargo, la permanencia de Picq en el país aún no está definida. Ella espera una nueva audiencia en la Corte Provincial de Pichincha.

// ACTUALIZACIÓN – 20 de agosto 2015// Manuela Picq decide regresar a Brasil

La periodista brasileña francesa, Manuela Picq anunció su salida del Ecuador por falta de garantías. En una rueda de prensa hoy, 21 de agosto del 2015, en el Parque del Arbolito, en Quito, Picq dijo que esta noche regresará a Brasil para tramitar la visa Mercosur.

En una entrevista con diario El Comercio, la académica que la próxima semana iba a iniciar un nuevo semestre como profesora de la Universidad San Francisco de Quito, también afirmó: “No es un delito pensar ni opinar y menos amar. Soy castigada por ser la pareja de Carlos. Estoy perdiendo la ciudadanía universal que Ecuador garantiza a ecuatorianos y extranjeros, los derechos constitucionales porque los extranjeros tenemos los mismos derechos que los ecuatorianos”.

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